sábado, 19 de enero de 2019

Módulo 3: Ejercicio de escucha activa

1. Sitio, contexto y persona.
Se trata de un ambiente relajado, entre un grupo de amigas reunidas en casa tomando un café. Cuatro amigas y un bebé que se reúnen de vez en cuando para jugar con el niño, charla, reírse... Como en todos los intercambios espontáneos, acaban surgiendo conversaciones paralelas. En este caso, tengo la oportunidad de intentar llevar a cabo un ejercicio de escucha activa con una de mis amigas. Ella es maestra de educación infantil y trabaja en un centro con niños entre dos y cuatro años.
Empezó a contarme sus problemas laborales cotidianos, sus métodos, sus inseguridades respecto a su práctica pedagógica...
2. Dificultades para hacer escucha activa
Durante la conversación he encontrado un verdadero problema: el ruido mental.
Sin quererlo, no podía dejar de conectar las situaciones que expresaba con mis propias experiencias pasadas. Creo que al compartir la misma profesión y al haber vivido momentos similares, me resultó muy complicado empatizar y no "adueñarme  de su discurso", "no hacer sus problemas míos".
En un momento de la conversación me vi formulando frases del estilo: "Pues a mí lo que me ha pasado...." Ese tipo de formulaciones desvalorizan el mensaje y el emisor siente que sus pensamientos y emociones son menos válidos o que la otra persona ha dejado de tenerle en consideración.
3 Herramientas utilizadas
Como me resultó tan complicado escuchar atentamente, intenté seguir las siguientes estrategias:
- Forzarse a estar callada, para poder dejar que la otra persona se expresase con libertad.
- Intentar conectar a través de las emociones. Preguntarle como se sentía, que impacto tenían esos problemas en su día a día. 
4.Errores cometidos por mi parte
- Mezclar sus experiencias con las mías.
-Hablar demasiado.
- Puede que inconscientemente y sin maldad, dar consejos que realmente mi amiga no me había pedido.
5 Objetivos que me marco para poder llegar a practicar una verdadera escucha activa
- Dejar fluir la conversación, no intervenir con comentarios innecesarios. 
- Adoptar una postura humilde de escucha, sin aconsejar.
6.Reflexiones
Aprender a escuchar plenamente es la base de la comprensión y el entendimiento. A veces los docentes nos perdemos en el discurso: ordenamos, sermoneamos, aconsejamos... pero no nos paramos a escuchar. Cuando lo hacemos, a veces desvalorizamos las aportaciones de los alumnos. Esto solo pone piedras y obstáculos en las relaciones con nuestros alumnos. Una buena comunicación en el aula favorece un clima emocionalmente cálido y distendido, esencial para favorecer el aprendizaje. Por eso, creo firmemente que la escucha activa debe servir como estrategia pedagógica para mejorar las relaciones humanas que se dan en cualquier proceso de educación formal o no formal.

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