jueves, 14 de febrero de 2019

M.3: Comunicación positiva



Me gusta mucho este tema, ya que simpatizo y me siento muy sensibilizada con el mismo. Tengo una personalidad que en ocasiones puede llegar a ser muy negativa, y hace un tiempo me di cuenta que en mi manera de comunicar transmitía ese pesimismo. Desde entonces, estoy inmersa en un proceso de cambio en el que la comunicación positiva me ha ayudado mucho, especialmente el siguiente libro:



-Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para que los niños hablen. Autores: Adele Faber y Elaine Mazlish. 



En el enlace propuesto se pueden observar muchos ejemplos de frases que en el ámbito familiar, pero también en el escolar es común que se repitan. Personalmente, creo que alguna de ellas además de tener una gran carga negativa, son formas de violencia verbal y psicológica, ya que degradan al niño/a. De estas últimas, las más "fuertes" (ejemplo: una bofetada a tiempo... eres un llorón...) me encuentro alejada, y no forman parte de mi vocabulario normal y diario con el que me dirijo tanto a los alumnos como a las personas de mi entorno.



Sin embargo tengo "alguna asignatura pendiente" que pronuncio sin casi darme cuenta. Por ejemplo:

- No pasa nada... Eso no es nada.... Tengo claro que devalúa los sentimientos de los niños y las niñas, pero aún la sigo pronunciando de forma espontánea.

- Eres el mejor... eres la mejor... Frases dichas desde el cariño, pero que repetidas muchas veces pueden someter al niño a una fuerte presión por intentar alcanzar expectativas muy altas.

No obstante hay algunas que he logrado cambiar:

- En lugar de ¿Quién ha sido ? utilizo ¿Qué ha pasado?

- En lugar de : "Lo has roto" utilizo ¿Cómo podemos arreglarlo?

- En lugar de : "No se toca" utilizo "Se mira con los ojos"

- En lugar de : "No se corre" utilizo "Se camina"

- En lugar de :"No grites" utilizo "Hablamos despacio"


Al principio podemos sentirnos incómodos,pero en mi opinión me parece  que son mucho más positivas, amables y respetuosas. Muchas veces nos ayudan a solucionar los conflictos sin tener que utilizar esas frases imperativas y órdenes que desatan en el niño y la niña sentimientos de oposición e ira.

No hay comentarios:

Publicar un comentario