En la pedagogía Waldorf se defienden los cuentos tradicionales como transmisores de valores de una forma integral y espiritual fuera de valores sexistas, leer el artículo de Tamara Chubarosvsky para entender el planteamiento:
https://www.tamarachubarovsky.com/2017/02/24/simbologia-de-los-cuentos-hadas/
Desde otros análisis el cuento tradicional se analiza de otra forma, como nos cuentan en "siete rompecuentos para siete noches" en la página 12, que está colgado en la carpeta de material complementario de coeducación.
Os pido que aprovechando la visita a la escuela Waldorf Michael investiguéis sobre el uso de los cuentos en esta pedagogía para contarnos a través de este foro vuestras opiniones sobre este asunto.
Especialista en educación infantil, siempre he pensado que en el aula deben trabajarse otros cuentos además de los tradicionales.
Cuando era estudiante mi opinión se basaba en una simple razón de oportunidad: los cuentos tradicionales forman parte del imaginario colectivo, con lo cual los niños y niñas tienen opción de empaparse de ellos fuera del aula. Yo veía lógico proponerles otros distintos, sin prestar necesariamente atención al contenido, el mensaje implícito y explícito...Tampoco era consciente que los cuentos tradicionales que yo consideraba conocidos eran más bien la versión Disney que la versión clásica. Poco a poco mi perspectiva fue cambiando al encontrar en ellos personajes muy estereotipados, llenos de componentes sexistas: la mujer representada como débil e indefensa, belleza como máxima preocupación para la mujer, el hombre como héroe, la mujer que se sale de la norma como la bruja malvada... los caracteres están muy definidos y nunca cambian sus características. En mi opinión, si solo presentamos a los niños y niñas este tipo de cuentos, pueden sentirse identificados dependiendo de su sexo, lo que resulta peligroso.
Sin embargo, desde la perspectiva Waldorf, los cuentos de hadas son una fuente importante de sabiduría, una fuente de transmisión de valores, fuente de moral y de conocimiento humano. En ellos el bien y el mal están claramente diferenciados.
Sinceramente, en este momento me es imposible formar una opinión clara por distintos motivos:
- Primero, por estar en contacto diario con el método Montessori, en el que los cuentos de hadas no tienen lugar ( se considera que estos cuentos muestran elementos fantásticos alejados de la realidad y no son recomendados para los más pequeños, ya que con el pensamiento concreto que les caracteriza no distinguen completamente entre realidad y ficción)
- Segundo, reconozco que mi conocimiento sobre la pedagogía Waldorf se limita a unas pocas pinceladas leídas en artículos y en alguna asignatura. Por eso espero con ansia el próximo módulo y el intercambio de vuestras experiencias de este fin de semana.
- Tercero, me parece que los cuentos tradicionales no son igualitarios en cuanto a género, por eso me cuesta un poco creer que la "moralidad" o "espiritualidad" deba prevalecer por encima de los modelos que ofrecemos.
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