jueves, 14 de febrero de 2019

M.3: Educación Crítica y género

A Rousseau se conoce como el padre de la pedagogía moderna y se nombra en muchas ocasiones como referente en pedagogías activas.
Sin embargo, en su obra el Emilio, la educación de la mujer queda en un segundo plano, como una ciudadana de segundas que debe ser educada para servir al hombre. Comparto este interesante artículo sobre este autor y os lanzo la pregunta.
¿Cómo creéis que debemos trabajar la coeducación? ¿Creéis que en las pedagogías activas y emergentes no se debate lo suficiente sobre estas cuestiones?
En una escuela activa de educación infantil que conozco a diario las niñas juegas a ser princesas y los niños a ser futbolistas. Las y los docentes no comentan nada porque creen que es su espacio de juego libre y juego simbólico y no deben influir. ¿Qué opináis? ¿Está reñido el juego espontáneo con la pedagogía crítica y en este caso sobre todo con la lucha feminista?

-educar en coeducación:

Debería ser uno de los fines  de la escuela (más aún si queremos que esa escuela se convierta en transformadora de la realidad) La institución escolar está inmersa en la sociedad; no puede separarse de la realidad en la que se encuentra; y reflexionando un poco; puedo citar ejemplos muy concretos en los que no existe la igualdad.
- muy pocos hombres en ciertas ramas como ciertos puestos en las ramas sociales y sanitarias: menos enfermeros y auxiliares; maestros de educación infantil...
-menos mujeres en la rama científica y en investigación.
-muchos hombres que aún deseándolo no se sienten libres para pedir medidas que favorezcan la conciliación familiar y laboral (reducción de jornada por ejemplo)...

Reflexionando; estás diferencias tienen su base en los primeros años de vida; ya que desde la infancia los niños están expuestos a diferente trato y se espera de ellos cosas diferentes según su sexo. Veamos algunos ejemplos:
- diferenciación de colores : no solo en la ropa; incluso en los juguetes ( he llegado a ver juegos de construcción exactamente iguales pero en verde y azul para niños y rosa y morado para niñas)
- diferenciación emocional: menos tolerancia a que los niños expresen sus sentimientos y lloren. (Esto es muy curioso porque normalmente las personas que dicen "los niños no lloran" también dicen a las niñas frases del estilo "no llores que te pones muy fea"... Vamos que si eres niña te lo paso; pero tampoco nos volvamos locos viviendo nuestras emociones)
-diferenciación conductual : mayor tolerancia a que los niños tengan compartirnos más "movidos" que las niñas ( en mi entorno; a las niñas llenas de energía normalmente se le siguen dedicando etiquetas como "es una perico"; o frases " no para; es peor que un niño) Si nos fijamos en estos detalles nos damos cuenta de lo peligroso de lo que transmiten estos mensajes a los peques.



En resumen; después de todos estos ejemplos tanto en la sociedad en general como en el período de la infancia; considero que la coeducación debe trabajarse en la escuela como único medio para formar individuos que en el futuro no reproduzcan comportamientos sexistas. Para ello la escuela y nosotros como docentes; debemos prestar especial a no perpetuar los ejemplos descritos anteriormente; ni en nuestros discursos ni en el trabajo realizado en el aula. 
Para conseguirlo; la primera medida sería formar al profesorado. A nosotros; cuando éramos niños no nos educaron en la coeducación; o al menos no de forma relevante; con lo cual superar nuestra propia experiencia educativa es muy complicado. 
Además; la escuela debe ser un espacio en el que todos puedan llegar a ser representados. Debemos mostrar ejemplos de hombres y mujeres; niños y niñas que rompan con los estereotipos de género.



-pedagogias activas y emergentes y coeducación

En mi opinión; las pedagogías activas y emergentes pueden trabajar muy bien la educación. La clave es si esas pedagogías se centran en el individuo ( en este caso más difícil trabajarlo) o si tienen un fuerte componente transformador y de cambio ( en este caso existen más posibilidades de trabajar la coeducación como vía para conseguir una sociedad más igualitaria.
En cuanto al ejemplo planteado; es difícil dar una respuesta. Voy a relatar lo que yo (imperfecta en mi práctica como soy y con mucho que aprender aún) llevaría a cabo los siguientes pasos:
-no intervenir en el momento (muchas veces al intervenir más que ayudar interrumpimos y perdemos la oportunidad de recabar un montón de información valiosa)
-observar si la situación se repite.
- toma rápida de decisiones : estamos trabajando coeducación; cómo trabajarla mejor; estoy yo como docente manteniendo estos estereotipos.. Etc.
-introducir en el aula imágenes; libros... En las que los niños y niñas no realicen el papel clásico y estereotipado al que estamos acostumbrados y es erróneo.
-observar si aún así se vuelven a repetir los mismos comportamiento; si se siguen reproduciendo pero con menos frecuencia...

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