martes, 3 de diciembre de 2019

domingo, 17 de febrero de 2019

M.3: Dossier Profesional



Comparto a través del siguiente enlace mi dossier profesional, el cual he ido confeccionando gracias a las reflexiones, lecturas y aportaciones en el foro del módulo tres.





Dossier profesional

jueves, 14 de febrero de 2019

M.3: Comunicación positiva



Me gusta mucho este tema, ya que simpatizo y me siento muy sensibilizada con el mismo. Tengo una personalidad que en ocasiones puede llegar a ser muy negativa, y hace un tiempo me di cuenta que en mi manera de comunicar transmitía ese pesimismo. Desde entonces, estoy inmersa en un proceso de cambio en el que la comunicación positiva me ha ayudado mucho, especialmente el siguiente libro:



-Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para que los niños hablen. Autores: Adele Faber y Elaine Mazlish. 



En el enlace propuesto se pueden observar muchos ejemplos de frases que en el ámbito familiar, pero también en el escolar es común que se repitan. Personalmente, creo que alguna de ellas además de tener una gran carga negativa, son formas de violencia verbal y psicológica, ya que degradan al niño/a. De estas últimas, las más "fuertes" (ejemplo: una bofetada a tiempo... eres un llorón...) me encuentro alejada, y no forman parte de mi vocabulario normal y diario con el que me dirijo tanto a los alumnos como a las personas de mi entorno.



Sin embargo tengo "alguna asignatura pendiente" que pronuncio sin casi darme cuenta. Por ejemplo:

- No pasa nada... Eso no es nada.... Tengo claro que devalúa los sentimientos de los niños y las niñas, pero aún la sigo pronunciando de forma espontánea.

- Eres el mejor... eres la mejor... Frases dichas desde el cariño, pero que repetidas muchas veces pueden someter al niño a una fuerte presión por intentar alcanzar expectativas muy altas.

No obstante hay algunas que he logrado cambiar:

- En lugar de ¿Quién ha sido ? utilizo ¿Qué ha pasado?

- En lugar de : "Lo has roto" utilizo ¿Cómo podemos arreglarlo?

- En lugar de : "No se toca" utilizo "Se mira con los ojos"

- En lugar de : "No se corre" utilizo "Se camina"

- En lugar de :"No grites" utilizo "Hablamos despacio"


Al principio podemos sentirnos incómodos,pero en mi opinión me parece  que son mucho más positivas, amables y respetuosas. Muchas veces nos ayudan a solucionar los conflictos sin tener que utilizar esas frases imperativas y órdenes que desatan en el niño y la niña sentimientos de oposición e ira.

M.3: Educación Crítica y género

A Rousseau se conoce como el padre de la pedagogía moderna y se nombra en muchas ocasiones como referente en pedagogías activas.
Sin embargo, en su obra el Emilio, la educación de la mujer queda en un segundo plano, como una ciudadana de segundas que debe ser educada para servir al hombre. Comparto este interesante artículo sobre este autor y os lanzo la pregunta.
¿Cómo creéis que debemos trabajar la coeducación? ¿Creéis que en las pedagogías activas y emergentes no se debate lo suficiente sobre estas cuestiones?
En una escuela activa de educación infantil que conozco a diario las niñas juegas a ser princesas y los niños a ser futbolistas. Las y los docentes no comentan nada porque creen que es su espacio de juego libre y juego simbólico y no deben influir. ¿Qué opináis? ¿Está reñido el juego espontáneo con la pedagogía crítica y en este caso sobre todo con la lucha feminista?

-educar en coeducación:

Debería ser uno de los fines  de la escuela (más aún si queremos que esa escuela se convierta en transformadora de la realidad) La institución escolar está inmersa en la sociedad; no puede separarse de la realidad en la que se encuentra; y reflexionando un poco; puedo citar ejemplos muy concretos en los que no existe la igualdad.
- muy pocos hombres en ciertas ramas como ciertos puestos en las ramas sociales y sanitarias: menos enfermeros y auxiliares; maestros de educación infantil...
-menos mujeres en la rama científica y en investigación.
-muchos hombres que aún deseándolo no se sienten libres para pedir medidas que favorezcan la conciliación familiar y laboral (reducción de jornada por ejemplo)...

Reflexionando; estás diferencias tienen su base en los primeros años de vida; ya que desde la infancia los niños están expuestos a diferente trato y se espera de ellos cosas diferentes según su sexo. Veamos algunos ejemplos:
- diferenciación de colores : no solo en la ropa; incluso en los juguetes ( he llegado a ver juegos de construcción exactamente iguales pero en verde y azul para niños y rosa y morado para niñas)
- diferenciación emocional: menos tolerancia a que los niños expresen sus sentimientos y lloren. (Esto es muy curioso porque normalmente las personas que dicen "los niños no lloran" también dicen a las niñas frases del estilo "no llores que te pones muy fea"... Vamos que si eres niña te lo paso; pero tampoco nos volvamos locos viviendo nuestras emociones)
-diferenciación conductual : mayor tolerancia a que los niños tengan compartirnos más "movidos" que las niñas ( en mi entorno; a las niñas llenas de energía normalmente se le siguen dedicando etiquetas como "es una perico"; o frases " no para; es peor que un niño) Si nos fijamos en estos detalles nos damos cuenta de lo peligroso de lo que transmiten estos mensajes a los peques.



En resumen; después de todos estos ejemplos tanto en la sociedad en general como en el período de la infancia; considero que la coeducación debe trabajarse en la escuela como único medio para formar individuos que en el futuro no reproduzcan comportamientos sexistas. Para ello la escuela y nosotros como docentes; debemos prestar especial a no perpetuar los ejemplos descritos anteriormente; ni en nuestros discursos ni en el trabajo realizado en el aula. 
Para conseguirlo; la primera medida sería formar al profesorado. A nosotros; cuando éramos niños no nos educaron en la coeducación; o al menos no de forma relevante; con lo cual superar nuestra propia experiencia educativa es muy complicado. 
Además; la escuela debe ser un espacio en el que todos puedan llegar a ser representados. Debemos mostrar ejemplos de hombres y mujeres; niños y niñas que rompan con los estereotipos de género.



-pedagogias activas y emergentes y coeducación

En mi opinión; las pedagogías activas y emergentes pueden trabajar muy bien la educación. La clave es si esas pedagogías se centran en el individuo ( en este caso más difícil trabajarlo) o si tienen un fuerte componente transformador y de cambio ( en este caso existen más posibilidades de trabajar la coeducación como vía para conseguir una sociedad más igualitaria.
En cuanto al ejemplo planteado; es difícil dar una respuesta. Voy a relatar lo que yo (imperfecta en mi práctica como soy y con mucho que aprender aún) llevaría a cabo los siguientes pasos:
-no intervenir en el momento (muchas veces al intervenir más que ayudar interrumpimos y perdemos la oportunidad de recabar un montón de información valiosa)
-observar si la situación se repite.
- toma rápida de decisiones : estamos trabajando coeducación; cómo trabajarla mejor; estoy yo como docente manteniendo estos estereotipos.. Etc.
-introducir en el aula imágenes; libros... En las que los niños y niñas no realicen el papel clásico y estereotipado al que estamos acostumbrados y es erróneo.
-observar si aún así se vuelven a repetir los mismos comportamiento; si se siguen reproduciendo pero con menos frecuencia...

domingo, 10 de febrero de 2019

M.3: Cuentos tradicionales

En la pedagogía Waldorf se defienden los cuentos tradicionales como transmisores de valores de una forma integral y espiritual fuera de valores sexistas, leer el artículo de Tamara Chubarosvsky para entender el planteamiento:

https://www.tamarachubarovsky.com/2017/02/24/simbologia-de-los-cuentos-hadas/

Desde otros análisis el cuento tradicional se analiza de otra forma, como nos cuentan en "siete rompecuentos para siete noches" en la página 12, que está colgado en la carpeta de material complementario de coeducación.

Os pido que aprovechando la visita a la escuela Waldorf Michael investiguéis sobre el uso de los cuentos en esta pedagogía para contarnos a través de este foro vuestras opiniones sobre este asunto.



Especialista en educación infantil, siempre he pensado que en el aula deben trabajarse otros cuentos además de los tradicionales. 

Cuando era estudiante mi opinión se basaba en una simple razón de oportunidad: los cuentos tradicionales forman parte del imaginario colectivo, con lo cual los niños y niñas tienen opción de empaparse de ellos fuera del aula. Yo veía lógico proponerles otros distintos, sin prestar necesariamente atención al contenido, el mensaje implícito y explícito...Tampoco era consciente que los cuentos tradicionales que yo consideraba conocidos eran más bien la versión Disney que la versión clásica. Poco a poco mi perspectiva fue cambiando al encontrar en ellos personajes muy estereotipados, llenos de componentes sexistas: la mujer representada como débil e indefensa, belleza como máxima preocupación para la mujer, el hombre como héroe, la mujer que se sale de la norma como la bruja malvada... los caracteres están muy definidos y nunca cambian sus características. En mi opinión, si solo presentamos a los niños y niñas este tipo de cuentos, pueden sentirse identificados dependiendo de su sexo, lo que resulta peligroso.


Sin embargo, desde la perspectiva Waldorf, los cuentos de hadas son una fuente importante de sabiduría, una fuente de transmisión de valores, fuente de moral y de conocimiento humano. En ellos el bien y el mal están claramente diferenciados.



Sinceramente, en este momento me es imposible formar una opinión clara por distintos motivos:

- Primero, por estar en contacto diario con el método Montessori, en el que los cuentos de hadas no tienen lugar ( se considera que estos cuentos muestran elementos fantásticos alejados de la realidad y no son recomendados para los más pequeños, ya que con el pensamiento concreto que les caracteriza no distinguen completamente entre realidad y ficción)

- Segundo, reconozco que mi conocimiento sobre la pedagogía Waldorf se limita a unas pocas pinceladas leídas en artículos y en alguna asignatura. Por eso espero con ansia el próximo módulo y el intercambio de vuestras experiencias de este fin de semana.

- Tercero, me parece que los cuentos tradicionales no son igualitarios en cuanto a género, por eso me cuesta un poco creer que la "moralidad" o "espiritualidad" deba prevalecer por encima de los modelos que ofrecemos.

sábado, 2 de febrero de 2019

M.3: educación transformadora




  Pedagogía activa; pedagogías emergentes y escuela transformadora.


 Pedagogía activa: La pedagogía activa y vivencial entiende que el estudiante es el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje. El alumno es guía y protagonista de su aprendizaje y el maestro desarrolla un rol de facilitador del proceso. El alumno desarrolla un papel activo implicándose en la educación. Se trata de una educación interdisciplinaria, basada en las necesidades y los intereses del alumno, que puede transgredir las paredes físicas del aula, extendiéndose a la comunidad.
Ahora, podemos profundizar en el concepto de pedagogías crítico-transformadoras.
-Pedagogías críticas transformadoras: enfoques pedagógicos que van más allá de planteamientos didácticos, ligados al cambio social. Se trata de un enfoque educativo comunitario, una educación emancipadora que busca transformaciones políticas y culturales en la sociedad.  La escuela tiene la responsabilidad de formar a los estudiantes como sujetos sociales capaces de cambiar a realidad en la que viven.
La pedagogías activas y las pedagogías crítico transformadoras tienen como punto común que se oponen a la educación tradicional, transmisora y conservadora. Sin embargo activo no quiere decir transformador.
Existen algunas pedagogías activas y emergentes que tienen un componente de cambio, pero no siempre es así.  Entre las que sí contemplan este cambio podemos citar:
-   Aprendizaje colaborativo/cooperativo: comunidades de práctica y comunidades de aprendizaje y aprendizaje servicio
Existen otro tipo de pedagogías emergentes en el que el alumno es el protagonista de su aprendizaje pero no apreciamos (necesariamente) un componente social-emancipador: aprendizaje basado en problema, gamificación…

Según José Emiliano Ibáñez, Profesor de secundaria, activista social y miembro del MRP Concejo Educativo de Castilla y León: “no hay duda de que desempeñamos nuestra labor como profesionales en una estructura legal y sociopolítica determinada, diseñada más para la reproducción social (con sus contradicciones), que para la transformación, y que el contexto social, normalmente, se caracteriza por la hegemonía ideológica de los grupos dominantes, por la ocultación de la culpabilidad de las injusticias y por la fragmentación y debilitamiento de los grupos más perjudicados”. Plantea aprovechar los puntos fuertes de los movimientos sociales en la institución escolar, ya que esta es la institución pública que llega a todo el mundo, y defiende:
-          Ya que en la escuela pública se encuentra todas las clases sociales, la escuela debe convertirse en un espacio de diálogo en el que todas las voces deben ser escuchadas.
-          Abrir la escuela al entorno.
-          Influir en la legislación, crear un currículo alternativo entre los movimientos sociales y educativos.
De esta la forma la escuela podría transformarse convirtiéndose en espacios de diálogo más democráticos con capacidad de cambiar la sociedad en la que se encuentra.

sábado, 19 de enero de 2019

Módulo 3: Ejercicio de escucha activa

1. Sitio, contexto y persona.
Se trata de un ambiente relajado, entre un grupo de amigas reunidas en casa tomando un café. Cuatro amigas y un bebé que se reúnen de vez en cuando para jugar con el niño, charla, reírse... Como en todos los intercambios espontáneos, acaban surgiendo conversaciones paralelas. En este caso, tengo la oportunidad de intentar llevar a cabo un ejercicio de escucha activa con una de mis amigas. Ella es maestra de educación infantil y trabaja en un centro con niños entre dos y cuatro años.
Empezó a contarme sus problemas laborales cotidianos, sus métodos, sus inseguridades respecto a su práctica pedagógica...
2. Dificultades para hacer escucha activa
Durante la conversación he encontrado un verdadero problema: el ruido mental.
Sin quererlo, no podía dejar de conectar las situaciones que expresaba con mis propias experiencias pasadas. Creo que al compartir la misma profesión y al haber vivido momentos similares, me resultó muy complicado empatizar y no "adueñarme  de su discurso", "no hacer sus problemas míos".
En un momento de la conversación me vi formulando frases del estilo: "Pues a mí lo que me ha pasado...." Ese tipo de formulaciones desvalorizan el mensaje y el emisor siente que sus pensamientos y emociones son menos válidos o que la otra persona ha dejado de tenerle en consideración.
3 Herramientas utilizadas
Como me resultó tan complicado escuchar atentamente, intenté seguir las siguientes estrategias:
- Forzarse a estar callada, para poder dejar que la otra persona se expresase con libertad.
- Intentar conectar a través de las emociones. Preguntarle como se sentía, que impacto tenían esos problemas en su día a día. 
4.Errores cometidos por mi parte
- Mezclar sus experiencias con las mías.
-Hablar demasiado.
- Puede que inconscientemente y sin maldad, dar consejos que realmente mi amiga no me había pedido.
5 Objetivos que me marco para poder llegar a practicar una verdadera escucha activa
- Dejar fluir la conversación, no intervenir con comentarios innecesarios. 
- Adoptar una postura humilde de escucha, sin aconsejar.
6.Reflexiones
Aprender a escuchar plenamente es la base de la comprensión y el entendimiento. A veces los docentes nos perdemos en el discurso: ordenamos, sermoneamos, aconsejamos... pero no nos paramos a escuchar. Cuando lo hacemos, a veces desvalorizamos las aportaciones de los alumnos. Esto solo pone piedras y obstáculos en las relaciones con nuestros alumnos. Una buena comunicación en el aula favorece un clima emocionalmente cálido y distendido, esencial para favorecer el aprendizaje. Por eso, creo firmemente que la escucha activa debe servir como estrategia pedagógica para mejorar las relaciones humanas que se dan en cualquier proceso de educación formal o no formal.

Módulo 3: La experiencia que nos acompaña

Escribir sobre un docente o persona adulta que te marcara de forma positiva en tu vida y sobre otro que te marcara de forma negativa.
Los puntos a tener en cuenta:
¿Cómo era en el trato contigo?
¿Qué metodologías o propuestas/actividades usaba?
¿Tenía vocación de maestro/a, tenía pasión por lo que hacía o sabía mucho de la materia?
¿Qué aprendiste?

A pesar del mal sabor de boca que me deja, empezaré describiendo mi experiencia negativa, ya que la positiva, que sucedió tiempo después, esta conectada con la primera.

-Experiencia negativa:
Se trata de mi tutor del segundo ciclo de educación primaria. Se llamaba "Don Antonio". Cada mañana el mismo ritual: todos debíamos entrar en el aula antes que él, sentarnos en nuestros pupitres, y cuando el entraba levantarnos para decir a coro: "Buenos días don Antonio". No recuerdo una muestra de cariño, siempre un semblante serio e incluso intimidatorio. 
Sus clases se basaban en un autoritarismo férreo, exámenes de todo lo habido y por haber, siempre sentados por orden de lista, no recuerdo ni una sola vez en la que se hubiese cambiado el mobiliario del aula para favorecer alguna actividad. Deberes diarios y en gran cantidad, los libros de texto como único recurso, en las vacaciones lecturas impuestas, fichas de revisión... Todavía no hace mucho recordaba con mi madre las ocasiones en las que me "gané" un "copia 100 veces, en clase levanto la mano para responder", por haberme podido el impulso de responder sin que fuese mi turno. No puedo evaluar qué aprendí con él, a su favor diré que tengo el recuerdo de que se trataba de una persona muy sabia y con mucha cultura, pero con muy poca pedagogía. Lo que si puedo decir: aprendí a odiar "las mates" gracias a sus divisiones en las que me tocaba salir al encerado y en las que me ponía tan nerviosa que casi nunca lo hacía bien.

-Experiencia positiva:

Mi inseguridad en el campo de las matemáticas me acompañó durante toda mi escolarización.Me convencí a mi misma que no era buena, que mi mente no era para nada lógica, y aunque nunca suspendía, siempre fue una fuente de estrés. Así llegué a tercero de la E.S.O, donde pedí a mis padres que me apuntasen a clases particulares para reforzar matemáticas y física y química. No lo necesitaba realmente y al poco de comenzar con las clases empecé a tener resultados muy buenos. Todo el mundo me preguntaba porque iba a una clase particular, pero a mi me parecía que sin ella nunca podría sacar la asignatura adelante. Una cuestión de falta de confianza y autoestima. Llegó segundo de bachiller, y lejos de haber ganado en confianza, mi nivel de angustia aumentó. Cursé un bachiller mixto (Humanidades y Ciencias sociales) y tenía matemáticas aplicadas. Ese año mi profesora "de parti" Laura, me motivó al máximo, a pesar de que suponía más esfuerzo para ella me propuso profundizar mucho más que en los contenidos exigidos en la PAU, Siempre dispuesta a volver a explicar, siempre en busca de un nuevo ejercicio si yo se lo pedía, supo conectar conmigo y yo con ella, una persona con empatía... guardo un cariño enorme por ella y que alegría cuando vimos los resultados de la PAU.